
Después de todos mis años de ahorrista y usuario del débito, uno de mis bancos decidió otorgarme una tarjeta de crédito. Ni siquiera sé cómo va a resultar esto. Pero en fin. Aprenderé sobre la marcha.
Al parecer detectaron que había mucho movimiento en mis cuentas. Lo que no chequearon es que era de una cuenta a la otra y vuelta atrás. El resultado es que me dieron una Master Card dorada.
No se molesten en decir que los invite a nada. En eso, como en mi nombre sigo del lado hebreo. Aunque si de repente me provoca la usaré, pero sólo con mis amigos verdaderos. Perteneces a este selecto grupo??? No hay planillas de inscripción! Se gana a pulso.
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